Imagen de la muerte
imagen de la muerte
I
La muerte y sin embargo...
Lentos, seguros pasos de la muerte me sigue
por esta tierra henchida de simbolos propios.
Asciende el vaho del alba sobre las sementeras
y una aldea, a lo lejos, repica su domingo.
¡Cómo se siente ahora decir; la vida es buena!
Contemplo el bien de todos y dios esta conmigo.
Pero la lengua alegre se me ha vuelto cenizas.
Lentos, seguros pasos de la muerte, adivino.
Allá están unos brazos abiertos que me esperan.
La paz de las cabañas se axhala en humo al cielo.
¡Nunca fue tan hermoso el mundo antes mis ojos,
nunca amé tanto el sol ni el surco recien hecho!
Jamás sentí correr la sangre tan ligera
ni henchirseme de vida de tal manera el pecho.
Pero sobre la tierra sordos pasos redoblan
y no son estos mios de hombre que va contento...
Son los pesados pasos de quien no lleva prisa,
de alguien que no se cansa, ni sufre, ni se alegra,
y que puede apagarme este sol de repente
y hace que toque a muerto la esquila de la egloga.
Pero sigo adelante. huele a cosecha el viento.
se escuchan ya mas claras las campanas de fiesta.
surge de los sembrados robusta paz aldeana
y el amor va a mi lado, floriciendo mi diestra.
II
Definiciones
La muerte es este rio que corre a nuestro lado:este rio de sombras, infinito y callado.
La muerte es este viento que no mueve una hoja y esta llama sin fuego, siniestramente roja.
La muerte es este grillo de canción taladrante, la mariposa subíta de vuelo zigzagueante que ya presiente el trance de la ultima rosa. Es la fatal esencia que duerme en cada cosa.
El destino del árbol, de la piedra y la fuente, de la nube que pasa, fugaz e indiferente.
Es decir esta noche: ¡ Para toda la vida!. escuchando el galope de mi sangre en la huida.
Es el vivir en las cosas que nunca han de volver y agonizar de angustia con cada amanecer.
Esto es la vieja muerte. Vivimos para ella. La vida más hermosa apenas si es su huella.
El himno del que triunfa y el canto del que ama no son sino los ecos de su voz que nos llama.
Y así marchamos muerto, y el trance de partir no es mas que una de tantas maneras de morir...
III
Muerte personal
Árbol con lluvia guardada en las hojas,
tierra con sombra, humedad y reposo,
pajaro libre que entrega su canto
porque el sol brille más claro y glorioso.
Grillo que hace màs grande la noche,
agria chicharra que llamas al sueño,
niñas espigas que dansaís al alba
cuando es el aire un muchacho risueño
Claras esquilas, ritual de las tardes,
que congregáis a las almas ovejas
entre el incienso de humeantes balidos,
gritos de niños y rezos de viejas.
Yo os consagro mi ultima ofrenda
-gajo de frutas o leche reciente-
Es una muerte pequeña y agraria.
(Cortan espigas... cegaron la fuente)
Solo en el campo, de nuevo en la tierra,
muñon de álbol, desnudo e inerte,
donde la vida prosigue, sin tregua.
¡ Perenne imagen de la unica muerte!
*HECTOR GUILLERMO VILLALOBOS.

